sábado, septiembre 09, 2006

Las Wiccas (Para Isa y Nel)


Media noche, las Wiccas se reúnen, ya que la luna esta en pleno apogeo. Esbats, celebraciones que se realizan en cada mes, con luna llena. Septiembre, luna de la cosecha, pretexto para compartir y celebrarla.

Esta celebración es distinta, sólo dos. Dos Wiccas, deciden encontrarse, alejadas; muy alejadas del resto. Lejos, a la mayor distancia posible.

Solas tú y yo – dijo la de más experiencia a la otra – que no interrumpa nadie más.

Noche clara, cielo despejado y luna brillante. Dos jóvenes solitarias en el bosque de los misterios.

Tengo frío – anuncia Isa, la más joven – Debe ser así – responde Nel.

Nel, la más experimentada, tiene todo dispuesto para comenzar el aquelarre, un aquelarre para dos. Sostiene un bastón, un libro y un retoño de muerdago. Isa, la más joven, observa y aprende.

El ritual no es muy complicado, consta de invocaciones a la “Diosa” y al “Dios” y agradecimientos por todas las bendiciones. Pero estas wiccas incluyen algo más. Su agradecimiento por estar juntas, por pertenecerse una a la otra y por que su poder crece a través de la unión.

El ritual culmina, son las 12:40. Ambas se separan y dan por culminado el Esbats. La luna sigue brillando y sus almas están tranquilas, serenas y plenas.

El ritual se completó.

jueves, septiembre 07, 2006

Luis Pescetti

Gracias a un hada, de esas que pululan en la Blogósfera, conocí el trabajo de este señor:

Luis María Pescetti


Luis María Pescetti nació en San Jorge, provincia de Santa Fe, Argentina, en 1958.
Músico terapeuta, realizó estudios de: piano, canto, pedagogía musical, armonía y composición. Trabajó en rehabilitación de mujeres operadas de mama y con pacientes psiquiátricos, niños y adultos.
Fue profesor de música en preescolar, escuelas primarias, secundarias y Universidades. Trabajó para la Secretaría de Cultura de la Nación en el Plan Nacional de Lectura (Argentina).
Compositor de canciones infantiles, tiene tres discos: El vampiro negro, Cassette pirata y Bocasucia.
Miembro fundador del Movimiento de la Canción Infantil Latinoamericana y del Caribe.
Autor de varios libros de humor para niños, entre los que se destacan Caperucita Roja (tal como se la contaron a Jorge), Natacha, El pulpo está crudo, Historias de los señores Moc y Poc y Frin,
También escribió humor para adultos: Qué fácil es estar en pareja, La vida y otros síntomas; Copyright. El ciudadano de mis zapatos.

Yo, con premeditación, alevosía, descaro y abuso, me permití extraer de su sitio en la Web, una muestra de su obra (gracias Isa...)

Un cuento de amor y amistad (El Cuento de la caca)

Pablo, el que hacía caca en un establo, le dijo a Inés, la de la caca al revés, que si quería jugar con él y con Rubén, que hacía caca en un tren. Inés estaba con Sofía, la que hacía caca todo el día, y le contestó que no. Pablo, el de la caca para el diablo, se enojó. Justo pasaba por ahí la maestra Teresa, que hacía caca con frambuesa, y le dijo:
—Pablo, el que hace caca cuando le hablo, no le digas así a Inés, la de la caca de pez. Mejor andáte a jugar con Luis, el de la caca y el pis, o con Gustavo, el de la caca por centavo.
Pablo le contestó:
—Señorita Teresa, que hace caca con destreza, lo que pasa es que ellas, que hacen la caca tan bella, nunca quieren jugar con nosotros, que hacemos caca con otros.
La maestra Teresa, que hacía caca en una mesa, lo miró con mucho cariño a Pablo, el que hacía caca en un vocablo, y le dijo:
—¡Ay tesoro, el de la caca de loro! ¿no será que estás enamorado de ellas, que hacen caca con estrellas?
Justo llegaba Tomás, el de la caca das, y cuando oyó eso le dijo a la señorita, que hacía caca tan finita:
—Es verdad maestra, la que la caca le cuesta, él está muy enamorado de Sofía, la que hace caca en las vías.
Pablo se puso colorado de enojo y les contestó:
—¡No es cierto! Y vos, Tomás tomalosa, que hacés la caca en Formosa, vos gustás de Inés, que hace una caca por vez.
—¡Mentiroso! mirá, Pablo pableta, que hace la caca en bicicleta, mejor te callás.
Entonces la señorita Teresa, que tenía caca en la cabeza, los miró y les dijo:
—Pablo Pablito, caca de pajarito, y Tomás Tomasito, caca de perrito, ustedes son amigos y no tienen que pelearse ni por la caca enojarse. Por ahora vayan a jugar entre ustedes, que ya va a llegar el día en que esas niñas, con la caca en trensiñas, los buscarán para jugar.
Pablo y Tomás, salieron corriendo abrazados, haciendo caca de parados, y se olvidaron de preguntar si trensiñas quiere decir algo o nada más lo inventó la señorita haciendo caca con palabritas.

© Luis Pescetti

martes, septiembre 05, 2006

Juguetería los hermanos Chang

"QUERIDOS POTENCIALES COMPRADORES DE JUGUETES

EL NUEVO NEGOCIO DE LOS HERMANOS CHANG

HA ABIERTO SUS PUERTAS

QUE LO DISFRUTEN"

http://www.hermanoschang.blogspot.com/

lunes, septiembre 04, 2006

"V"

Diario localWashington - FOTOS de EE.UU.-CANADÁ © Studio Stonek
Vacaciones se escribe con “V” de vida. Días de sol, bellos paisajes, playas, arena, brisa, cervecitas frías, tranquilidad, sueño reparador y buena compañía. Eso es vida...

Pero con esa misma “V” se escribe volver. Volver al trabajo, a la rutina, al tráfico, al humo, al ruido, al estrés. Querámoslo o no, eso también es parte de la vida, y gracias a ello es que podemos disfrutar de las tan ansiadas vacaciones.

Así que desde ya, comienzo a trabajar por las próximas (Jejejejeje...)

martes, agosto 15, 2006

Mini-Cuento


Érase una "Vez" y una "Voz", se juntaron varias veces y nacieron muchas voces...

jueves, agosto 10, 2006

Moncho y Chucha


Chucha, la de la cachucha
Le dijo a Moncho, el del poncho
De ésta, mejor no te doy mucha
Si seguimos así, te lo troncho

Moncho, el que tenía el poncho
Le respondió a Chucha, la de la cachucha
No quieras ver como me enconcho
Así que no te me niegues, Chucha

Luego Chucha, la de la cachucha
Previno a Moncho, el del poncho
Póngase entonces la capucha
Que ahora si es verdad que lo desconcho

¡Ay, mi madre! Dijo Moncho
¡Ay, la mía! Dijo Chucha
Por un lado cayó el poncho
Y por el otro, la cachucha

martes, agosto 08, 2006

El Blogomonstruo




Una mañana, después de tanto pensar y meditar, me atreví. Me dije a mi mismo “tu puedes” “anda, qué te cuesta?” “no tienes nada que perder”

Y me decidí. Aun con dudas, pero dispuesto a emprender esta nueva aventura, me decidí a crearlo.

“Tres gotas de caldo de maña, un poquito de genialidad concentrada y un leve toque para el corazón, así sólo me querrá a mi, solamente a mi...” Anduve canturriando durante toda esa mañana esta cancioncita, con una melodía que me transportaba a la niñez televisiva, esa de la cual guardo frescos, vívidos y caricaturescos recuerdos.

Le puse esmero y dedicación a la creación de lo que en ningún momento quise que fuese tomado como la representación de mi alter ego. Mucho menos como una extensión de mi propio ser o un registro ornamentado de mi sencilla vida. Únicamente se trataba de diversión, curiosidad por lo nuevo, sana experiencia enriquecedora, un reto, una prueba a mi intelecto.

Así nació, cobró vida. “El Blogomonstruo esta vivo...” - me dije – “Se levanta y anda...”

Me sentí contento y orgulloso cuando nació. “Buen trabajo” Me felicité a mi mismo. Definitivamente no sabia en que me estaba metiendo.

En cuanto pudo se soltó, y yo dije “Allá el...” Pero como todo padre, lo seguí de cerca, vigilando sus pasos, tratando de que no se diera cuenta. Sin embargo, antes de irse le di un cuadernito y le pedí que de manera ininterrumpida, llevara un registro de sus encuentros.

A ratos, me percato de que mi atención esta puesta sobre el, más de lo debido. Descuido otras cosas, por ver que hace, cómo está. Si otros se han topado con el ahora que anda libre. Me angustian esos encuentros.

Sin darme cuenta le conferí el derecho a querer regir mi vida, invadir mi espacio y tratar de consumirme.

El “Horrendo Huésped” como se le llamó a Frankenstein (me pregunto si Mary Shelley, pasó por esto) se siente con identidad propia y se vale de cualquier medio para imponer su criterio y obligarme a hacer lo que el quiere. Intenta desviar, alterar su destino y seguir un rumbo propio.

Eso si, el “Blogomonstruo” pide en su modo imperativo, que lo alimente. Y yo, que en su momento pensé que la nuestra sería una relación simbiótica del tipo mutualista, terminé envuelto en un parasitismo en donde la desventaja la llevo yo precisamente.

“El Engendro” exige carne y sangre, pero no de cualquiera. Exhorta con vehemencia a que sea la mía. Y yo, creyéndome un Prometeo del siglo XXI, hasta intente robar las “artes y dones” de otros para alimentar a mi creación, pero no pude engañarlo.

Me deprimo y caigo en desesperanza, cuando miro al “Blogomonstruo”. Lo observo sin regodearme, porque ya no es como al principio. Ahora es un imperfecto y no pretérito porque aun es “presente”. Está lleno de fallas, de cosas por arreglar, por ajustar, por perfeccionar.

El problema es que su imperfección ya lo hace intolerable, y más que su torpe imagen, su arrogancia. Su manera peyorativa de reflejarme. Su ambición por cosas propias, no inventadas.

Yo le di vida al “Blogomonstruo” para ponerlo en una jaula y exhibirlo, sin importarme un bledo realmente si alguien lo veía o no. Para representar lo banal, lo trivial, no a mi mismo.

De un articulo en Internet, donde se describe la obra de Mary Shelley “Frankenstein o el moderno Prometeo” , extraigo lo siguiente:

“... y, aunque nace inocente, su soledad y el horror y el desprecio que produce su contemplación a las demás personas le van convirtiendo en un ser brutal. Persigue a Frankenstein, destruye a su familia y es posteriormente perseguido por su creador que, responsable de su obra, trata de evitar otros males que la criatura pueda causar.”

Voy por el “Blogomonstruo” y me enfrento a la disyuntiva de si seguir alimentándolo o destruirlo y continuar con mi vida sencilla y tranquila.

Cierro con una perogrullada: “Fue bueno hasta que se volvió malo”

lunes, agosto 07, 2006

Lógica

"Si así fue, así pudo ser; si así fuera, así podría ser; pero como no es, no es. Eso es lógica."

Lewis Carroll



O sea que lo que pudo haber sido y no fue, pues simplemente no fue porque no pudo ser. Sin embargo, pudo ser, sí y solo si fue. Ahora bien, si no fue no es, porque si hubiese sido, pues sería...

miércoles, agosto 02, 2006

Carta a mi padre


Padre:

Hace más de veinte años que te fuiste. Extraño tu risa y tus charadas, extraño tu mano en mi hombro y las remembranzas de tu infancia. Como echo de menos tu voz consejera y tu imagen bonachona.

Cuanta falta me hace tu temple y tu aptitud ejemplarizante. Pero, lo que no extraño, padre mío. Lo que definitivamente, ya no me hace falta recordar, son aquellos momentos en los que necesite de tu apoyo y no lo conseguí. Aquellos pasajes de mi infancia, en los que a través de un grito ahogado y silencioso, clamé por tu justicia y no la hallé.
Fueron otras voces, ajenos comentarios los que escogiste escuchar y que te alentaron a propinar reprimendas sin razón.

Padre, como te odié cuando no me escuchaste…
Padre, como te odié cuando te fuiste…
Pero ya no más. Padre, ya no más…

Ahora estoy en tus zapatos. Intento ser padre, esposo y amigo. Ahora llevo una responsabilidad muy grande sobre mis hombros, y me enfrento al compromiso de no repetir, ni hacer míos viejos errores.

Me enseñaste, padre. Tu mensaje llegó. Tu esfuerzo no fue en vano y tu amor no se esparció en el aire. Se quedó concentrado en mi sangre y aun corre por mis venas.

El dar por amor, no solo lo aprendí de Cristo. Lo vivo por ti, tú me dejaste esa herencia y por ella es que trato de ser justo, trato escuchar.

Te fuiste, padre. Pero esa ida tenía un fin. Aun no la entiendo, pero se que tenía que ser.

Ya no te odio padre, ya no mas
Te fuiste y me dejaste, pero así tenia que ser
Ahora me reconforto en el recuerdo del ayer
Y en la memoria de quien me ayudo a crecer
Se que me miras desde hace tiempo atrás
Se que me sigues y que no te detendrás
Que caminamos juntos aun cuando no te pueda ver
Y es que te siento cerca cuando creo desfallecer
Ya no resiento padre, ahora solo te puedo querer
Ya no te odio padre, ya no más
La rabia y el dolor han quedado atrás

Mucho lloré por no poderme despedir, pero ¿Para qué? Si de algún modo, aun estas aquí...