lunes, marzo 31, 2008

¡Creatividad! ¿Con qué se come eso?

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Oscar Marcano
Edda Armas
Juan Carlos Méndez Guédez
Roberto Martínez Bachrich
Juan Carlos Chirinos
Carlos Zerpa
María Celina Nuñez
Enrique Enriquez
Enza García
Roberto Echeto
Rolando Peña
Joaquín Ortega
Lena Yau...

Todos ellos respondieron las preguntas de los hermanos Chang

y nos contaron sobre el trabajo creativo...


Que los disfruten...


LOS HERMANOS CHANG (Y QUE) CREATIVOS


http://www.hermanoschang.blogspot.com/

miércoles, marzo 26, 2008

Días...

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Existen días, cuyo amanecer trae consigo una extraña sensación de malignidad e irreverencia. Son esos días en los que él, se aparta de la manada; porque su humor y olor cambian, entonces no lo reconocen los otros, ni siquiera él mismo. Justo en ese momento es cuando prefiere vagar solitario por el bosque, explorar solo, andar sin compañía. En ese estado, no le reza a Apolo, su dios; porque se acusa impío, indigno.

Camina con la cabeza gacha, pero no por timidez ni sumisión, sino para esconder sus colmillos. Su hocico no está para lamidas, ni carantoñas, pero si para morder y hacer daño, por eso lo mantiene cerrado. Al abstraerse, evita perturbar su entorno. Prefiere huir hacia la montaña, buscando paz y sosiego -para él y para el resto-, y así calmar su iracundo espíritu.

Por ahora olvida el placer que brinda el roce de la suave brisa en su lomo, la fémina fragancia de las flores, el sabor sanguinolento de la carne fresca; el éxtasis que se consigue al retozar y refocilarse. Deja pasar todo eso y se hace a un lado.

“La felicidad es cosa de humanos, no de lobos…” - Piensa, mientras le gruñe al viento.
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lunes, febrero 25, 2008

IMAGINARIUM

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Mi infancia fue pobre en amigos, pero rica en imaginación. De allí que la mayoría de los entes con los cuales interactuaba, fuesen de esa misma naturaleza. Del porqué, es otra historia…

Algunos de ellos se niegan a dejarme. Sobreviven al tiempo, la madurez y el raciocinio; y eso que se los he pedido en innumerables ocasiones.

-Muchachos por favor, miren que a nadie la parece bien ver a otro hablando solo en la calle. Enseguida lo catalogan de orate y, yo ya estoy muy viejo para eso…

“¡De aquí no nos vamos!, ¡aquí nos quedamos! ¡De aquí no nos vamos!, ¡aquí nos quedamos!”

Una gorda alta pelirroja y barbuda (ella insiste en que es mi tía). La enana que parece un clon de Nina Hagen. El muchachito con pinta de monaguillo que jura y perjura ser mi conciencia y, el misterioso hombre de capa y armadura que nunca dice nada.

Cualquier psicólogo tendría una muy buena explicación para cada caso, pero la verdad, me tiene sin cuidado. Yo simplemente espero a que algún día me hagan caso y se vayan. Mientras tanto disfruto -o sufro-, de su compañía.

Lo cierto es que de cualquier modo, eso de las amistades virtuales o imaginarias, ha permanecido y, ahora con el cuento de la Internet… la cosa da para más.

Digamos que en la actualidad, este servidor, ungido por la beligerancia, subversividad e impunidad que rigen en estos tiempos, ahora más bien se jacta y regodea de ciertas y determinadas camaraderías que vaya usted a saber qué tan reales son.

-Sabes que estuve leyendo en la revista del domingo, un artículo acerca del día de los enamorados ¡Ese Roberto Echeto sí que es loco vale! ¿Él es amigo tuyo, no?

-¡De bolas! – Respondo al tiempo que escupo en el fregador y me rasco en la entrepierna.

-¿Y es siempre así?

-¡Jeje! Por qué crees que es mi amigo. Cada vez que nos encontramos, me hecha unos cuentos que…

-De verdad que está loco.

-Imagínate que tiene una Jirafa de mascota.

-¿Tú la has visto?

-¡De bolas! – Vuelvo a escupir y a rascarme.

-¿Y qué es de la vida de Fedosy? Tienes tiempo sin nombrarlo, ¿están peleados?

-¡No chica!, ¿tu eres loca? Él y yo somos como sobaco y desodorante-. Ahora me sueno la nariz, haciendo que mi mujer se aparte y arrugue más el entrecejo.

-No te voy a pedir que aclares, ni siquiera me interesa ya qué carrizo quisiste decir con eso.

-Complemento vale, complemento. Ayuda. Yo siempre le estoy dando tips y recomendaciones, tú sabes, él está empezando, hay que ayudarlo.

-¡Claro! ¡Claro!

-Aunque su mayor problema es el carácter. Ese tipo sí que es violento. La otra vez le rayó el capó de la moto a un motorizado, y creo que hasta le partió el parabrisas.

-¿A un motorizado?

-Ajá – y sigo asintiendo con la cabeza mientras engullo un trozo de jabalí asado con mucha salsa picante.

-¡Capó y parabrisas! ¿Una moto?

-¡Claro!, guante y pelota mamá: motorizado…

-¡…! ¿…?

-Nunca entiendes nada chica…

-Ni yo ni nadie mijito… ¿En la caja donde viniste, no había un manual de instrucciones?

-¡Ay, qué risa! ¡Qué chiste! Estás que quemas…

-Por cierto, ¿conseguiste el libro de Israel Centeno, cómo es que se llama, “Chispas”?

-Bengala chica, bengala, no seas bruta. Y no, no lo he conseguido.

-¿Y por qué no te lo regala? Según tu, él es como tu hermano...

-Porque no. Porque él sabe lo orgulloso que soy. Además, yo soy un hombre chica, qué te pasa. No, no, no, no, yo me compro mi vaina- respondo con cara de arrecho, ella entiende inmediatamente que me ha incomodado y baja la cabeza.

-He visto su foto en el blog y, se me parece un poco al Dr. House.

-¿Quién demonios es ése? ¡Ah!, ya sé. Debe ser un personaje de alguna de esas novelitas pajúas que te tengo prohibido que veas- le increpo después de sorber un buen trago de cerveza bien fría, para luego eructar como un hipopótamo.

-De tus amigos el que más me gusta es Urriola; por las cosas que escribe debe ser muy inteligente y sensible.

-No vale, si ese es otro cascarrabias.

-¿Estás seguro?

-Tan seguro como que esta noche te doy lo tuyo – afirmo mientras me acomodo el pantalón.

-Pero no parece.

-¿Quién lo conoce como a sus tripas, tú o yo?

-Si bueno yo sé, pero…

La lista sigue. Tengo además amigas periodistas, información veraz es lo suyo (y un buen cuento de vez en cuando). Dos personajes muy especiales: Una mezcla entre Strawberry Shortcake y Aeón Flux y, una esfinge de mármol blanco con cabeza de león que escribe hermosas poesías y vive en una nube. Ah, y uno que otro duendecillo que se aparece de repente por allí. “¡De aquí no nos vamos!, ¡aquí nos quedamos! ¡De aquí no nos vamos!, ¡aquí nos quedamos!”. Amigos imaginarios a estas alturas, ¡ja!, quién lo diría…

-Supongo que el lenguaje soez, la chabacanería y la actitud machista, también son parte de tu imaginación.

-Desde luego que sí, pichoncita.

-Eso espero.

-Sí mi tesoro.

-¿Vas a preparar la cena?

-Claro mi ternerita.

-Y después de comer, a la cama temprano. Por esta noche, nada de Internet.

-Lo que tú digas cielo.

¿Realidad o ficción? Dicen por allí que: “La imaginación nos hace dueños de nuestra vida” Y “Del imaginar viene el existir, por eso nos podemos preguntar: Si no imagináramos, ¿existiría todo esto?”. De mis conversaciones con Nina Hagen (el clon en miniatura), han surgido cosas muy interesantes. De las que he sostenido con Israel Centeno también pero, ¿cuál de ellos es real? No sé… a veces me pierdo en ese gran imaginarium que es mi cabeza.


-¡Que apagues esa computadora!... Y ya deja de estar hablando solo.


martes, febrero 19, 2008

CUARTO JUEGO

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El Lémur, para evitar ser utilizado, escamoteado, inculpado, mineralizado, homogeneizado o pasteurizado, a menudo utiliza la frase: “No voy a caer en tu juego”. Pero en esta oportunidad, no le sirvió de nada. El Lémur fue atrapado y cayó (que no fue que calló, aunque esa era su intención).

Todo comenzó una noche en la que el Lémur, fue sorprendido en plena sesión de meditación y, mientras ponía en práctica los ejercicios aprendidos de su maestro Lobsang Rampa, ella, enjaezada con velo, corpiño, falda, caderín y, haciendo sonar sus chinchines al ritmo del darbukka, le hizo “caer en su juego”.

El juego del Ping-Blogger-Pong…

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PINCHA EL CERTIFICADO PARA IR A LA ENTREVISTA

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jueves, febrero 14, 2008

Hoy, 14 de Febrero

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"Hoy, 14 de febrero, día de la amistad el amor y el santo mártir Valentín, quisiera recordarte que:

...Recojas la “caca” del perro.
...Laves los trastos sucios que quedaron en la cocina.
...Busques la ropa en la tintorería.
...Compres la carne para la semana.
...Pagues el condominio.
...No olvides cancelar el servicio telefónico.
...Tampoco el gas y la luz.
...Te toca buscar a los niños.
...Hables con el conserje para que suba a revisar la lámpara que se quemó.
...Llames a tu mamá y por lo que más quieras, dile que la amas (si puedes, llama a la mía también y, no estaría demás que le dijeras que también la quieres)
...Si llegas temprano, por favor saques la ropa de la secadora. Ah, y que pongas a secar la que está en la lavadora.

Hoy llego un poco tarde, voy a celebrar con las muchachas el día de la amistad. El pollo está descongelado, si quieres puedes aprovechar el tiempo y prepararlo para mañana.

Te quiere, tu adorada Valentina…"

Esta carta la encontré al lado de una tacita de café, tempranito en la mañana. Sí, no hay duda de que me quiere y, de que siempre está pendiente de mí. Sobre todo hoy, 14 de febrero, día de la amistad el amor y, el santo mártir...


miércoles, febrero 13, 2008

martes, febrero 12, 2008

LOS CHANG ECHAN EL CUENTO

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Amigos:


Los Chang están de regreso.
Como se dice de Cristo, pero esto sí es en serio, volvieron dados al Diablo...



Y es que los tiempos cambian,
el aburrimiento aletarga
y se deben tomar nuevos rumbos
para no morir en el intento...

¿Que cómo es la cosa?

Pues aquí los hermanitos echan el cuento...


Esperamos gusten de estos nuevos cuadernos Chang:


www.hermanoschang.blogspot.com


jueves, febrero 07, 2008

Historia de supermercado

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El joven Rabindranath se encontraba en la cola del supermercado desde hacía un largo periodo. Ya habían pasado las tres señoras que pagaron con “cestatickets”, los dos señores que cancelaron con tarjeta de débito pero no recordaban la clave, cuatro personas más que se empeñaban en revisar minuciosamente la factura de compra y, la doñita que siempre se le olvidaba algo y dejaba a la cajera esperando hasta que ella regresara con el fulano artículo.

Rabindranath estaba cerca; el espacio entre su carrito y la caja era mínimo. Sólo faltaba la jovencita que todavía ojeaba la lista de tres cuartillas para verificar que no hubiese omitido ningún producto. Después de apartar el tercer carrito que había utilizado, la muchacha le ofreció una dulce y alentadora sonrisa al joven Rabindranath como indicándole que ya faltaba poco.

Cuando se hizo el espacio, Rabin se volteo para tomar el primer artículo que montaría en la banda rodante y al incorporarse, se topó con el rostro afable y risueño de una ancianita. “¿Puedo?”, le dijo al momento que se adelantaba a colocar un paquete de galletas y un jugo de ciruelas en el espacio que segundos antes se encontraba desocupado. Rabindranath no reaccionó sino hasta que escuchó las voces de dos mujeres que estaban justo detrás de él. “¡Déjala pasar hombre de Dios, qué no ves que se trata de una pobre e indefensa abuelita…!”.

El joven guardó silencio, logrando sólo mostrar una gélida e incomoda sonrisa. De seguido, apareció en escena un vigilante que muy amablemente conminó a las dos mujeres que salieron en apoyo de la anciana a pasar antes que Rabindranath, ya que ambas se encontraban en avanzado estado de gravidez.

Rabindranath soportó de manera estoica y paciente. No dijo nada. La sonrisa permanecía intacta. Al fin era su turno y nada parecía interponerse entre él y la cajera… “Amor, ¿me dejas pasar?, sólo llevo una frasco de bebida hidratante y un paquete de toallas sanitarias. Anda, ¿sí?”. Tres gorilas fornidos, de quijada grande y karatekas que pasarían inmediatamente después que él, le gritaron al unísono, “¡déjala pasar imbécil!, ¿no te fijas en lo buenotota que está?” “¡Gracias muchachos!”, respondió la chica con cara de actriz porno y ropa deportiva bien ceñida al groseramente escultural cuerpo.

Temiendo una nueva incursión de alguien, cualquiera que se sintiese con más derechos que él, Rabindranath le cedió su turno a los tres gorilas fornidos, de quijada grande y karatekas. Quería ver cómo reaccionarían ellos ahora, ante una viejecita, una embarazada, una monja, un pastor evangélico discapacitado, un perro lazarillo o un turista con dolor de muelas. Pero nadie se presentó. Los tres gorilas fornidos, de quijada grande y karatekas, cancelaron tranquilamente sus provisiones de galletas energéticas, sus merengadas fortificadas, mineralizadas y vitaminizadas, un buen racimo de bananas importadas de Nigeria, seis kilos de chuletas de bisonte y una caja de bombones (¡Ay, papá!).

Un exhausto, tenso y sudoroso Rabindranath por fin llegó a la caja registradora. “Un momentito please, voy al baño y ya vuelvo, no mijo, es que aquí piensan que una es un robot…”. La decencia, la sociedad, sus principios, su crianza, su educación, todo se confabulaba para que Rabindranath se limitara a observar calladamente; sus manos y rodillas temblaban pero él, permanecía sereno, al menos de la cara para afuera.

Después de arreglar sus víveres y beberse una cerveza bien fría, el joven Rabindranath se fue a tomar una pequeña siesta, la cual se vio interrumpida unos instantes después por un avance informativo que se escuchaba en la radio: “¡Extra! ¡Extra! ¡Urgente! Noticia de última hora. Acaba de producirse una desgracia en las afueras del supermercado Bombay. Se trata de una masacre. Un acto cruel y desalmado en el que perdieron la vida una gran cantidad de personas a manos de un experimentado, bien adiestrado y certero francotirador. La lista de victimas fatales está compuesta por: Tres señoras que aún conservaban restos de talonarios de cestatickets en sus manos, dos señores a quienes se les encontró una tarjeta de débito a cada uno en su bolsillo, cuatro personas más que intentaron cubrirse con sus facturas de compra, una doñita que según algunos curiosos tenía fama de olvidadiza, una joven que yacía bajo un motón de bolsas del supermercado, una anciana que abrazaba un pote de jugo de ciruelas, dos mujeres embarazadas, un vigilante, una chica con cara de actriz porno y cuerpo groseramente escultural (“fui, fuio”…¡qué buenototota!), tres gorilas fornidos, de quijada grande y karatekas, una cajera, una monja, un pastor evangélico discapacitado, un perro lazarillo y un turista con dolor de muelas. Eso es todo por los momentos. Seguiremos informando…”

Rabindranath corrió al baño a echarse agua en la cabeza y comenzó a estregársela con fuerza, como queriendo lavar algún sórdido e impuro pensamiento.

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jueves, enero 31, 2008




¡Coño!, que no soy ningún secuestrador, ni terrorista, ni corrupto, ni narcotraficante vale ¿Le van a estar creyendo a Globovisión? Ustedes lo que están es paranoicos; dejen de estar viendo canales golpistas...
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miércoles, enero 23, 2008

Curiosidad

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.Nota: Si eres curioso, pincha el título. La imagen es

de Luís Royo y se llama "Prohibido"

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En días pasados, mi curiosa amiga Ophir transmutada en el célebre personaje de Don Juan de Marcos (My name is Don Juan de Marco. I am the World gratest lover…), lanzó al aire esta interrogante:

"¿Has amado alguna vez a una mujer hasta conseguir que rezumara leche como si estuviera dando a luz al mismo amor y sólo pudiese alimentarlo o reventar? ¿Alguna vez has saboreado a una mujer hasta hacerle creer que podía quedar satisfecha sólo consumiendo la lengua que la había devorado? ¿Has amado de tal modo a una mujer que el sonido de tu voz en su oído provocara una explosión de placer de tal intensidad que sólo el llanto pudiese aliviarla?”

Y remató con la siguiente aseveración: “Responde que sí y di que soy tu testigo...”

Yo dije ¡Diantres!, ¿se puede amar así? La cuestión es que no pude evitar reflexionar acerca del tema:

Salpimientas una chuleta de cerdo y la pones a macerar en una mezcla de mostaza, ajo y jugo de naranja. Luego la sofríes hasta que esté bien dorada y la bañas con la mezcla de la maceración, decoras con unas rodajas de naranja y listo. Esto es una receta de cocina.

Sirves la mesa con una copa de buen Merlot, un puré de papas, una rica ensalada, la chuleta y te dispones a comer cuando de pronto y sin que lo esperes, llega tu pareja y dice: “¡qué rico!, ¿lo hiciste para mí?”, y tú le respondes, “claro mi cielo, ven, siéntate a comer mientras yo te acompaño con otra copa de vino”. Esto es amar.

A veces me pregunto si el amor realmente necesita de la retórica y la poesía para ser, amor.

Sentir. El amor se siente, se vive, se transpira, se expresa de mil y un formas. Y el amor en sí es poesía y cada una de sus expresiones un verso. ¿Entonces, sí la necesita?, ¿y a la retórica también? No lo sé, yo sólo me hago la pregunta y continúo girando en torno a ella.

A veces siento amar a tal punto que mis días huelen a ella, mis pensamientos tienen su textura y, su cuerpo invade el sabor de todo lo que pruebo. ¡Diantres! ¿Eso es amar?

Se dice que a los hombres les cuesta admitirlo, demostrarlo y más aún, decirlo. Sí, con tanto amor por dentro y a veces cuesta espetar un “te amo”. ¿A quién culpamos? ¿A aquella mujer que cuando pequeños nos decía que los hombres no lloran? O, al hombre grande y fuerte que nunca escuchamos decirlo, ¿y se suponía que debía enseñarnos?

Para qué buscar el principio y el porqué. Ya no importa. Resultaría más interesante encontrar la mejor forma de demostrarlo o, decirlo; la manera más honesta y sincera, la más cómoda…

“Te quiero” o, “te amo”, a lo mejor no siempre es suficiente. “No puedo vivir sin ti” o, “moriría si no estás”, quizás no todo el tiempo suene creíble.

Qué tal si probamos con: “Pudiera vivir sin ti, pero prefiero no tener que demostrarlo…”

Quizás no tenga mucha retórica, pero siento que hay poesía (e integridad).

En pos de algo distinto, voy a probar con la chuleta y el Merlot (pero le doy sólo diez minutos para que llegue, pasado ese tiempo, no respondo ¡Total!, ella sabe que la amo… Jejé)