jueves, enero 18, 2007

Segunda parte.


II

Daniel dio un brinco por el “chillido” del reloj despertador. Hora de levantarse y la implacable resaca, comenzaba a hacer estragos. Su boca agria y pegajosa, pedía a gritos algún sabor mentolado. Sus ojos buscaban cubrirse de cualquier forma del inclemente resplandor que se colaba por las persianas de la ventana.

Había estado la noche anterior en una fiesta al aire libre. Bueno, hasta donde recordaba, así había sido. Pensaba y hurgaba en su memoria, la cefalea se lo dificultaba. Árboles, música, alcohol, hombre y mujeres bailando, imágenes que pasaban con velocidad extrema por su mente.

Parado en frente al espejo del lavabo, pensaba en un lapso de tiempo en el cual no supo de él; un período que quién sabe cuánto transcurrió, y del que no conseguía registro alguno. Bueno, imágenes difusas, si es que a eso se le puede llamar registro.

Después de un baño con agua helada, un café tinto y amargo terminó por espabilarlo. Ya vestido, peinado y con el maletín en la mano, se dirigió presuroso a su oficina en el centro. Era tarde y debía reunirse con Alfonso, su socio, antes de salir para los tribunales.

-Este caso es importante – pensaba en voz alta – Hay que ganar esa demanda a como de lugar, es mucho el dinero que esta en juego. La oportunidad de oro para Alfonso y para mí. Ganamos el caso, reportamos una cuantiosa ganancia para el bufete, nos hacemos de una jugosa comisión y quién sabe, con un poco de suerte, quizás y hasta nos nombren socios.

Daniel y Alfonso, eran dos jóvenes abogados sin mucha experiencia que trabajaban para el escritorio jurídico “Sánchez, Sánchez y asociados”.

Como todo joven recién egresado de la universidad, soñaban con una gran oficina, su nombre en la puerta, la cómoda silla ejecutiva reclinable, el auto de lujo, una cuenta con muchos dígitos separados por puntos y en grupos de tres, y tarjetas plásticas de color dorado que les dieran licencia para adquirir cualquier cosa, lo que el antojo del momento dictara.

Un intranquilo Alfonso, miraba el reloj, pasaba su mano por el cabello engominado y se repetía una y otra vez que este sería el último caso que tomaba con su amigo Daniel.

-Siempre llega tarde, no asume nada con responsabilidad, anda en las nubes, pensando siempre en fiestas y mujeres. No. Es el último caso, lo juro. ¡Ah! Pero me va a escuchar. No me importa que excusa traiga. Me va a escuchar…
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(Continuará...)
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6 comentarios:

Arcangel Vulcano dijo...

"Entre abogados te veas"(uno muy bohemio y otro muy puntual).El relato me agrada,esperamos un desenlace.¿con cual nos identificaremos? Un gran saludo.

SUAVE CARICIA dijo...

hola te extrañe y vine a ver como estas, tu cuento me trae a continuar sabiendo en que va , no expeculo sobre el final, es tu cuento, pero sobre quien no ha pensado mas de una vez, no trabajar o no realizar algo con alguien porque no va a tu ritmo, o es mas light, o solo deja que las cosas pasen, y uno se molesta , se enoja, quiere que todo funcione bien, a veces te das cuenta que tienen razon, la vida no es tan grave y no es tan rigida, solo son matices diferentes que uno de vez en cuando debe pincelar

un beso
y
una suave caricia

Eduardo dijo...

Un cambio algo drástico, comprado con lo anterior, pero supongo que lo vale, y que el final será el apropiado.

Interesante. A ver como se mezcla una cosa con "las otras"...

Suerte Lémur!

PD. Sería bueno que pusieras el link de la primera parte en este post, o en el post de la primera parte el link de la segunda. Para quienes llegan "despistados", digo yo :P

Ahora si, Saludos!

aceituna verde dijo...

Está muy literalmente buena la descripción de una resaca, eso de despertar y no recordar desde que se apagó la tele...ir a trabajar asi??? ducha, café y un par de analgésicos,sin olvidar la botella de agua y los lentes oscuros..entrete el 1er capítulo...livianito
saluditos

Isa dijo...

estoy segura de que se quedará callado, una mujer bellísima lo distraerá de todo .. o mejor aún, su cliente es una mujer bellísima... cómo te va lemur? sorry por el olvido, estaba en parciales-otra vez- pero bue ya volví, a medias pero volví.

Un besote!

Lemur dijo...

Vulcano:

Ya veremos amigo, ya veremos qué pasa. Saludos y gracias por tus frecuentes visitas.

Te sigo leyendo. Muy interesantes tus post, críticos por demás...

Caricia:

Espero que esta historia, sí que le puedas seguir el ritmo. Ojalá y no se "enmarañe" mucho, jejejeje...

Bró:

Qué mezcla bróder, qué mezcla. Ya veremos como salimos de este "paquete"...

Aceituna:

Gracias por visitar este espacio. Ya veremos qué pasa con el tercer capitulo...

Isa:

Tranquila. Parciales? Sí, todavía me acuerdo de eso....

Otro grandote para tí y suerte.