martes, septiembre 18, 2007

El Uniforme

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.-Señora Mercedes, tiene que ponerse el uniforme.

-Pero de cuándo acá mijo, ni que estuviera en la escuela.

-Es que se trata de una nueva disposición doña Mercedita.

-Ya yo estoy muy vieja para eso, déjate de zoquetadas.

-Señora Mercedes, tiene que ponérselo, esa orden viene de arriba.

-Ni que me lo pida el mismísimo hijo de la...

-Señora Mercedes, cuidadito con lo que dice.

-Iba a decir, hijo de la Santísima Trinidad.

-Y con lo religiosa que es usted. Bueno, en fin, aquí tiene el uniforme, póngaselo por favor. Qué quiere, que me multen.

-Me sabe a bo...

-Doña Mercedes, por favor.

-Iba a decir, a borra de café.

-Ah.

-Mire mijito, y quién inventó eso.

-Es un nuevo reglamento. Ahora hay que proveerles de uniformes. Bueno, fíjese que hasta se les habilitó un comedor, y pronto se le reducirá el horario.

-¡Cómo es la cosa! O sea que voy a ganar menos, porque mientras menos trabajo...

-No señora Mercedes, ahí vemos como cuadramos eso, quédese tranquila, pero lo que si le voy a pedir es que por favor, se ponga el uniforme.

-Pero por qué me quieren obligar, Santo Dios, Cristo Bendito y Virgen Pura.

-Ya le dije que no es cosa mía. Eso viene de arriba, y usted sabe que lo que dicen o inventan, es ley y hay que cumplirla. Pero mire, todas las semanas se los vamos a estar cambiando. Siempre será uno distinto.

-Tengo cincuenta y cinco años ejerciendo esta profesión, y siempre lo he hecho de la misma manera y método.

-Más a mi favor señora Meche. Se trata también de ofrecerle variedad al cliente. Muchas veces son ellos quienes lo piden.

-La verdad es que a mi me han pedido muchísimas cosas raras, pero nunca que me ponga un uniforme. La cosa siempre ha sido así, al natural.

-Buenos señora Mercedes, pero las cosas cambian. Y no se hable más. Vaya a su habitación y se pone este uniforme de enfermera, rapidito que ya están por llegar los clientes.

-Qué ocurrencia Santo Cristo, qué ocurrencia.

-Vaya mi doña, vaya. Y acostúmbrese, mire que la semana que viene le toca el de bombera.

-Y la manguera te la iré a meter por el...

-Ya señora Mercedes, cálmese. ¡Caramba! Gracias a Dios que esta señora ya está por jubilarse.

-¡Qué estás diciendo tú allí!

-Nada señora Mercedes, que no olvide lubricarse.

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4 comentarios:

Eduardo dijo...

JAJAJAJAJAJAJA ¡Estos fetiches de ahora!

Lemur: dijo...

Sí, se ve cada cosa...

Isa dijo...

ratoncito!!!!!! eso de los uniformes está medio hitleriano, no te parece?.

Un besote! buenísimo este post

Zz dijo...

Perro! No me quiero imaginar cómo va a parar tu mentecita a estas historias...